Blackstone: el fondo buitre y la financiarización de las ciudades

Cuando un bien indiscutible objeto de primera necesidad para la población como es la vivienda, se convierte casi exclusivamente en una mercancía, en un producto de compraventa y especulación, el proceso de financiarización de la economía ha alcanzado nuestras ciudades, y sin duda las está transformando.
Esto ocurre cuando la inversión se realiza fundamentalmente por un criterio de rentabilidad financiera, y no por la capacidad productiva y de satisfacción de necesidades del proyecto en cuestión, dicho en términos técnicos “la acumulación de capital sin mediación de la producción de mercancías”.

¿Cuales son las consecuencias de que la vivienda se convierta en una mercancía?
Segregación Social: La elevación de los precios de la vivienda ha resituado completamente el mapas de clases en las grandes ciudades, estimulando un nuevo proceso de segregación por medio del abandono de las rentas medias y altas de los espacios socialmente sensibles, dejando ese espacio a una nueva población fundamentalmente inmigrante y de bajos recursos.
Esta financiarización ha sido completamente asimétrica y ha generado efectos de desigualdad social. Las variaciones de tipos de interés y las oscilaciones del precio de la vivienda han resultado pagar más (cuotas de la hipoteca) por lo que finalmente vale menos (descenso del valor de la vivienda), y por supuesto alguien ha ganado y otros hemos perdido en este proceso.
Gentrificación: Son culpables de los procesos de gentrificación de las ciudades, comprando edificios enteros y hasta barrios enteros, y obligando a la gente a abandonar los pisos, provocando el deterioro de los barrios con practicas abusivas como no hacer el mantenimiento de los edificios, la falta de flexibilidad de pagos, el aumento de precios y vaciarlos por completo para luego rehabilitarlos y ponerlos en alquiler a precios mas altos y lograr que sea habitado por población con mas altos ingresos. Expulsando finalmente a los nativos y sectores pobres hacia barrios de la periferia.

¿Y quién es Blackstone?
Blackstone es uno de los principales protagonistas de esta historia, uno de sus guionistas más exactamente, pues planifica cómo se ha venido desarrollando todo este proceso . Blackstone gigante del capital de riesgo, se ha convertido en la compañía con mas activos inmobiliarios del mundo. Aprovechándose de estados renqueantes, acosados por la deuda pública disparada por los sucesivos rescates a los bancos. Es el líder internacional en el enriquecimiento por desposesión, poniendo centenares de vidas en juego para aumentar su margen de beneficio.
Este modelo de expansión ya se había ensayado a comienzos del 2000 en Nueva York cuando los fondos se lanzaron a los alquileres a gran escala a la espera de que subieran los precios para vender y mientras ingresar dinero suficiente para pagar créditos y bonistas. Así se perdieron 200.000 edificios de renta controlada y pasaron al mercado libre. Con la proliferación de las hipotecas subprime (hipotecas concedidas a ciudadanos sin posibilidades reales de devolverlas y convirtiéndolas en activos financieros que empaquetados en bonos) contagiarían el mundo.
En España por, ejemplo, compró casi 2000 viviendas sociales al Ayuntamiento de Madrid y las gestiona bajo la empresa Fidere, y compró también 98.000 activos tóxicos de la cartera de Catalunya Caixa (rescatada con 12.000 millones de euros de dinero público sin ninguna contraprestación social a cambio) antes de ser adquirida por BBVA de los cuales 40.000 son hipotecas de viviendas y las gestiona bajo la empresa ANTICIPA.
En Barcelona, habían subido los alquileres un 17% y ahí es donde estaba el negocio de Blackstone pero estas intenciones se vieron truncadas por la entrada de la ley 24/2015 del Parlament de Catalunya aprobada por unanimidad, que obliga a los bancos o empresas antes de desahucian a hacer un alquiler social como máximo del 18% de los ingresos de la unidad familiar.
Esta ley ha sido recurrida ante el tribunal constitucional por el Partido Popular por lo que la PAH ha tenido que volver a sentarse con todos los partidos políticos y tras estas negociaciones se han comprometido a que si llegan al gobierno retirarían el recurso del tribunal constitucional y la aprobarían en todo el estado. (todos los partidos menos el partido popular)
Otro problema de Blackstone son sus prácticas de extorsión, ofrecen a las personas dación en pago con extinción total de deuda solo si no piden alquiler social y si lo piden o reclaman la aplicación de la ley 24/2015 les dejan mochilas, deudas que pueden variar sobre los 20.000€ aproximadamente.
Estas prácticas intimidatorias pueden llegar al extremo de contratar una empresa para extorsionar a las familias presentándose en sus viviendas y amenazándolas con desahuciarlas si no la abandonaban voluntariamente.
Blackstone no está ofreciendo un alquiler social de forma automática, como establece la ley. La propuesta de contrato de Blackstone, en proceso de negociación, deja las puertas abiertas a un conjunto de costes variables que incrementan el precio del alquiler y, por lo tanto, “no protege al arrendatario”.
Esta desprotección se ha hecho patente en el caso de los inquilinos de los pisos de protección oficial de Madrid, donde Blackstone es el principal propietario corporativo y sus inquilinos sufren incrementos del alquiler inasumibles. Se aplica un patrón global a cada una de las realidades locales, en Cataluña, a través de tasas de basura, gastos de registro, mantenimiento y pequeñas reparaciones a cargo del arrendatario

¿Qué pedimos?
Las exigencias de la PAH al nuevo gran propietario son claras: facilitar una oficina donde las familias puedan recurrir y negociar sus casos, puesto que hasta ahora sólo lo pueden hacer telefónicamente; el cumplimiento de la Ley 24/2015, conocida como la ILP de vivienda –que obliga a grandes propietarios a ofrecer un alquiler social a las familias que se encuentran en riesgo de pérdida de vivienda–, y hacerla extensible a todas las personas afectadas en todo el Estado, como reivindica la campaña Exigencias PAH y, por último, que el alquiler social se renueve automáticamente a los tres años si la situación familiar continúa siendo la misma.

¿Y qué podemos hacer desde la PAH?
En el caso de los fondos buitres como Blackstone, que no tienen oficinas aquí en las que hacer presión, consideramos que la respuesta pasará cada vez más por acciones coordinadas a nivel internacional. Ante un propietario más inaccesible, la PAH está igualmente dispuesta a presionar “hasta que se cumplan las leyes”. Para hacerlo, quiere consolidar una extensa red internacional que ya se está tejiendo, con organizaciones como Right to the City Alliance, Urban Habitat o Fifth Avenue Committee.
Presionar a los partidos políticos para crear una legislación que impida tanto la venta de viviendas de protección oficial, como que determine la necesidad de la función social de la propiedad, de manera que no pueda haber viviendas vacías, adecuando un derecho de propiedad absoluto a la realidad social y constitucional.

La PAH ha realizado 4 acciones internacionales:

1- febrero 2015: junto a Nueva York y San Francisco
2- Se suman Atlanta, Londres y Chicago
3- octubre de 2015 son 5 países España, EEUU, Reino Unido, Irlanda y Japón donde en Tokio esta una de las sedes mas importantes de Asia del gigante estadounidense
4- Aprovechando el encuentro de Habitar en Barcelona se hizo acción con presencia de muchísimos países.

Video #BlackstoneEvict https://youtu.be/gPGGJpOiseI

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